Alera

Municipio de colonización, Alera se sitúa en término municipal de Sádaba de quien depende administrativamente

Iglesia parroquial de AleraPueblo de colonización, Alera se ubica en el término municipal de Sádaba de quien depende administrativamente. Situado junto a la carretera A-1201 Sádaba-Carcastillo, este núcleo urbano de nueva fundación toma su nombre del término donde se asienta.

Alera surge, igual que otros pueblos de la geografía española, como fruto de un momento político y económico de la historia contemporánea de nuestro país. Ese momento no es otro que las décadas de los años 50 y 60, cuando se pone en marcha a través del Instituto Nacional de Colonización una política colonizadora basada en la redistribución de zonas regables y la creación de nuevos núcleos urbanos. Para ello se impulsó una política hidráulica, ya iniciada anteriormente, para crear canales y acequias que convirtieran las tierras en zonas aptas para los cultivos de regadío.
De este modo, el medio se fue transformando a la par que sus nuevos habitantes llegaron, la mayoría procedentes de Sádaba.

El pueblo fue proyectado por el arquitecto José Borobio y comienza su construcción en 1957. Pese al conservadurismo de raíz autárquica que se impone en la arquitectura oficial de los años de posguerra y concretamente promovida por el Instituto Nacional de Colonización, José Borobio siguiendo la actitud renovadora que marca toda su carrera, supo recoger la esencia de lo popular y adaptarla a la urbanística moderna. El 29 de junio de 1965, día de San Pedro, llegan los primeros colonos a Alera.

El Pueblo

Rodeado por una plantación de pinos, Alera presenta planta alargada, acoplada a la tipografía del terreno. Junto a la calle principal se abre una plaza porticada donde se ubican los edificios públicos: edificio municipal, viviendas para maestros y el consultorio médico.

En un ángulo de la plaza se sitúa la Iglesia de estilo arquitectónico contemporáneo. Su construcción sigue la estética homogénea de la localidad: fábrica de mampostería de piedra caliza conectada con mortero de cemento. Los interiores van enfoscados y enlucidos con mortero y yeso. En un ángulo del templo se levanta su esbelta torre-campanario. El interior es de nave única con presbiterio y coro a sus pies.
Las viviendas, de tipología unifamiliar, están inspiradas en la arquitectura popular agraria. Presentan una o dos alturas, con buena ventilación y dependencias para el ganado, aperos y útiles.

Las escuelas públicas, un salón recreativo–social y de espectáculos, una zona deportiva, piscinas, tienda así como espacios libres con zonas verdes y jardines completan el equipamiento necesario para dar viabilidad a las generaciones futuras asentadas en estos pequeños núcleos de población.

Los pueblos de colonización de las Cinco Villas constituyen una interesante ruta alternativa para los especialistas e interesados en la arquitectura contemporánea.

Fiestas

Se celebran el 15 de mayo en honor a su patrón San Isidro Labrador. La animación de las calles, la música de la charanga y la suelta de vaquillas invitan al visitante a participar de estos festejos.